CUEVA QUE CHUPA. MALAGACHUPA. CHINCHONTEPEC
MALAGACHUPA.
Cuando yo era un niño de 10 años- 1960-, recuerdo que sobrevolaba una avioneta nuestro pueblo natal: San Pedro Nonualco. La avioneta era piloteada por un sampedrano: Miguel Díaz Orellana, Nos visitaba y hacía piruetas sobre nuestro pueblo. Recuerdo que íbamos al bordo – predio baldío- , donde está la unidad de salud ahora. El piloto hacía como que se iba a estrellar contra nosotros. Desconectaba la avioneta. Volvía a subir. Los niños mirones salíamos huyendo.
En una de sus visitas el piloto, hijo del Dr Orellana. De la Farmacia, llegó en su avioneta a visitar a sus paisanos. El tiempo no era favorable. Se avecinaba una Tormenta borrascosa .En uno de sus intento de salvarse fue a quedar enredado en unos árboles de la famosa hondonada de la MALAGACHUPA. Faldas del volcán Chinchontepec. Como pudo se bajó del árbol. La noticia fue como reguera de pólvora en el pueblo. Los niños, jóvenes subieron al volcancito a ver lo sucedió. Mi hermano me trajo un pedacito de avión lo cual guardé, pues para mí era un reliquia. ¡Nunca había visto un pedacito de avión.¡.
2002
Uno de los lugares a explorar era LA MALAGACHUPA. El 25 de febrero de 2002 nos dispusimos a ir a investigar este precioso lugar: José María López, ex diputado del Depto. De La Paz; Jesús Manzanares, Director de la Casa de La Cultura; Enrique Barillas, pastor evangélico; Raúl Barillas, empresario y Nelson Alvarado, dueño del vehículo que nos conducía y cafetalero del pueblo.
El pueblo está a 700 metros sobre el nivel del mar. Había que subir sobre las faldas del volcán de San Vicente – 2200 metros sobre el nivel del mar-. En las faldas del Volcán están unos cerros que los lugareños le llamamos el Volcancito, la Montañita y la Carbonera. Ubicados en los cantones de San Ramón, El Roble y la Carbonera. Jurisdicción de San Pedro Nonualco
Llevábamos un pick up de doble y comenzamos a subir. A medida que subíamos nuestro querido pequeño pueblo se empequeñecía y podíamos observar una panorámica preciosa de las serranías. Fuimos identificando algunas fincas de café de parientes y amigos del lugar. El aire se sentía más fresco. La calle se hacía más estrecha. Un árbol caído se interpuso. Había peñas y lajas en el camino. Ya no pudimos transitar. El terremoto del 13 de Febrero de 2001 había tenido su epicentro en sus alrededores y había arruinado la calle.
Tuvimos que dejar el vehículo estacionado. Caminamos a pie platicando de lo bello del lugar y las localizaciones de los lugares avistados: Zacatecoluca, San Juan Nonualco, Santiago Nonualco, San Rafael Obrajuelo, El mar y el estero de Jaltepeque.
Oimos cantar los pajaritos cercanamente, cortamos unas varas de Chimichaca y recordamos en nuestra infancia se usaba esta vara para hacer lunas, piscuchas para volarlas en el mes de octubre cuando los niños del pueblo hacíamos competencia a quien volaba más alto su cometa. Por su parecido creímos la Chimichaca era pariente de la vara de bambú.
“ Que Asco y que tristeza comenzar a bajar”. Poema de Alfredo Espino recordé.
Nos saboreamos una merienda al son del canto de los pájaros y la vegetación de altura que invitaba a no descender. De regreso a la mitad del volcancito había una bifurcación de la calle y volvimos un un camino nuevo: El Roble- San Ramón. Pasamos por la Luz finca cafetalera y como el dueño nos acompañaba pasamos al casco de la finca donde bebimos agua de coco y fuimos bien atendidos. Allí en el casco de la finca encontramos el tren de aterrizaje de la avioneta que se había enredado en los árboles de Miguel Orellana. El Piloto.
Pensamos regresar con cámara y accesorios de exploración y bajar a la propia barranca de la MLAGACHUPA, donde la leyenda dice que CHUPA.
Manzana sola es el lugar de la MALAGACHUPA. Pertenece a Guadalupe.
SENDEROS DE ANASTASIO AQUINO

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